viernes, 26 de octubre de 2007

garganta del diablo


viaje de la rama de andinismo a garganta del diablo, sector termas de Chillan, relizado el sabado 13 de octubre del presente año.

la foto esta algo oscura, pero no esta tan mal, no? lo que si estuvo muy bueno fue la experiencia, lo pasamos muy bien, aprendimos algo de orientacion con el prof. eduardo Vazquez, y uso de piolets, para otros fue una gran oprotunidad para conocer la nieve...

martes, 25 de septiembre de 2007

refugio shangri-la


luis salinas, carlos bahamondes y samuel fuentes, de fondo el refugio shangri-la, en una salida a la laguna huemul, el viernes 14 de septiembre, 2007.

martes, 11 de septiembre de 2007

Atardecer desde el Lanin.


Hermoso atardecer, visto desde el volcan Lanin (3.800 msn), hacia el fondo de puede ver el vocan Villarrica y el Quetrupillan, IX region, Chile.

Laguna de la plata, San Favian de Alico.

Excursion a la laguna de la plata, comuna de San Fabian de Alico, VII region. Este rio cruza el sendero proximo a llegar a la laguna.

lunes, 3 de septiembre de 2007

rama de andinismo

Somos la Rama de andinismo de la Universidad de Concepcion, campus Chillan. Fundada el año 1998, y reactivada el año 2002, en este momento somos alrededor 25 de integrantes.
Durante este año se han logrado varias cumbres importantes, el Marmolejo, el Guallatire y Acotango, nevados de Longavi, nevados de Chillan, entre otras cumbre como El Plomo y el Parinacota.

jueves, 24 de mayo de 2007

directiva e integrantes de la rama, 2007


Directiva Rama de Andinismo 2007, Universidad de Concepción,
Campus Chillán.

Presidente : Carlos Bahamondes
Vicepresidente : Javier Mariangel
Secretario : Christian Paredes
Tesorero : Gonzalo Ardiles
RRPP : Vanessa Loosli
Asesores: Aldo Pereira, Eliecer Rojas

Integrantes de la Rama de Andinismo Universidad de Concepción
Campus Chillán año 2007.

Nombre: Estudiante de ó Actividad:
Aldo Pereira Vidal. Agronomía
Marcela Hidalgo Giubergia. Agronomía
Carlos Bahamondes. Agronomía
Pablo Torres Astete Agronomía
Eliécer Elias Rojas Patiño. Agronomía
Daniel Zamora Medicina Veterinaria
Daniel Vega Agronomía
Jose Henriquez C Agronomía
Luis Navarro Medina Agronomía
Christian Paredes Fuentealba Agronomía
Claudio Hermosilla Perez Agronomía
Luis Felipe Vera Fuentealba Agronomía
Jose Manuel de la fuente Vega Agronomía
Jonathan Lara Vergara Medicina veterinaria
Gonzalo Ardiles Medicina veterinaria

Juan Carlos Acevedo Ramírez Profesor de Educación Física e Instructor de la Rama
Daniel González Acuña Medico Veterinario (Docente UdeC)
Ignacio Serra Ingeniero Agrónomo (Docente Udec)
Gonzalo Cerda Licenciado de Agronomía
Paulo Aviles Ingeniero Agrónomo (SAG)

Preparacion de la rama



PREPARACIÓN

Preparación Física, técnica, logística y psicológica

En las expediciones, participarán alrededor de 12 andinistas, que mantienen una constante preparación física, técnica, psicológica. Para lograr el éxito de estas expediciones, se ha organizado un equipo de trabajo que consta de comisiones para cubrir todos los aspectos involucrados en esta actividad.

q Física
Aumentar la resistencia aeróbica
Desarrollar la musculatura básica y específica que intervienen en este deporte con y sin sobrecarga.
Mantener un acondicionamiento que permita la realización de actividades a nivel extremo.

q Técnica
Adaptación y aclimatación a la altura, mal de altura por disminución del oxigeno.
Dominio de las técnicas de alta montaña, como lo son marcha en altura, uso de crampones, ascenso en roca y hielo.
Alimentación, hidratación, respiración,
Adaptación al esfuerzo prolongado en condiciones ambientales desfavorables (falta de agua, temperaturas bajo 0º C., fuertes vientos, fuertes pendientes, hielo eterno, altas temperaturas durante el día, etc.).
Junto con lo anterior los participantes se han sometido a pruebas de rendimiento físico y exámenes periódicos, si se está en condiciones aptos para realizar la actividad.


q Psicológica:
Salidas de integración grupal.
Conocimiento de las capacidades propias y del compañero.
Manejo de situaciones de riesgo y toma de decisiones bajo presión.


q Logística:
Estudio de planos del sector a visitar.
Conocimiento de las rutas de ascenso a los volcanes.
Manejo de equipos de radiotransmisión y GPS.
Coordinación con transporte.
Mapas de la zona

martes, 22 de mayo de 2007

sábado, 12 de mayo de 2007

Horarios de reunion y entrenamiento

Horarios de entrenamiento lunes 19:00 ; miercoles 19:45 en el gimnasio de nuestra universidad.
Clases dia Martes a las 18:00 en la sala 4 de la casa central de nuestro campus.

Reuniones respectivas de la rama se realizarán cuando sean necesarias y se avisarán con anticipación via mail y/o afiches.

viernes, 11 de mayo de 2007


Nuestro primer 6000
Ascenso al volcán Parinacota

Integrantes: Aldo Pereira, Pablo Torres, Daniel Zamora.

Esta expedición marcó una parte importante de nuestras vidas, sin duda uno de los paisajes más bellos que hemos visto; pero no solo hablamos de un lindo lugar, sino de un mundo distinto, una verdad diferente, una cultura distante.
En la XV región de Parinacota (I región de Tarapacá) en pleno parque nacional Lauca, con 6350 m.s.n.m., el volcán Parinacota se impone ante una flora y fauna muy característica, llena de vicuñas, llamas, aves, coironales y por supuesto el famoso lago Chungará.
Nuestra universidad nos aportó gran parte de la expedición, la cual fue organizada para 10 personas, pero por diversas razones solo fuimos tres.
Llegamos a Arica después de un viaje en bus de 30 horas, muy expectantes y emocionados, esto era de esperarse, ya que el norte es una realidad diferente a la que conocemos, la cual se ve en todo sentido; Pero al continuar nuestro viaje hasta Putre, nos dimos cuenta de un entorno sin igual; tal vez fue por el hecho de lo distinto que es a lo que hemos visto. Siempre comentamos entre montañistas sobre la indiferencia que nos producen algunos paisajes, los cuales no nos sorprenden mucho como lo haría a una persona que no esta asociada a un entorno natural como lo hacemos nosotros, pero esta vez fue distinto.
Legamos a la casa parroquial de Putre, donde el párroco de la ciudad nos recibió muy alegre, y desde ese momento empezamos a absorber esa exquisita cultura que asombra, conversamos con mucha gente del sector, y gozábamos de cada intercambio de palabras.
Es necesario quedarse en Putre (3550m.s.n.m.) al menos dos días para empezar a aclimatar antes de intentar un cerro de altura en ese sector, de esta manera el cuerpo logra acostumbrarse un poco a la falta de oxígeno a la que nos exponemos.
Durante nuestra estadía en Putre nos dedicamos a recorrerlo y explorar los cerros que lo rodean para así complementar mejor nuestra aclimatación, disfrutábamos mucho del agua que se tomaba en Putre, ya que la de Arica era intomable, muy salina, y ni hablar para ducharse o lavarse los dientes, realmente muy desagradable, no así como el agua a la que estamos acostumbrados a beber acá en el sur.
Nos alistamos a emprender el intento de esta cumbre, y para esto arrendamos un furgón 4 x 4 en la localidad, con el chofer que contactamos desde Chillán, Justino, un habitante de Putre muy simpático que nos acompañaría al acercamiento y regreso del cerro.
Una vez arriba del furgón, cambiamos la mirada, ya que sabíamos sobre el desafío que resultaba intentar “nuestra primera montaña de 6000 metros”. Fue entonces cuando lo avistamos por primera vez, nuestro objetivo, el famoso y fotografiado volcán.
Con algunos problemas por la arena suelta en el trayecto logramos alcanzar el campamento base (4800 msnm), el furgón regresó y durante el día hicimos caminatas de reconocimiento para divisar la ruta antes de ponernos en marcha al día siguiente.
Ya inserto en un cerro te olvidas de todo lo demás, estás tu solo y el entorno, mentalizado y emborrachado de ansias por avanzar más, sintiéndote uno con la naturaleza.
Fue así como empezamos a sentir uno a uno el mal de altura (falta de oxígeno), el primero en sentirla con mucha intensidad fue Pablo, pero ya acostumbrados a estos síntomas ya sabes que es lo que debes o no debes hacer, y así al día siguiente emprendimos la marcha hacia el campamento alto hasta el limite de la nieve (obviamente no es el mismo cada año), el cual se situaba a 5400 msnm, fue aquí donde porteamos la mitad de nuestro equipo, para volver al campamento base, y de esta manera nos serviría de aclimatación, disminuyendo el acarreo de peso que llevábamos .
De esta manera, el tercer día en el cerro ya estábamos con todo el equipo, listos y dispuestos a atacar la cumbre, calculando la salida para las 4 de la mañana. Esto último es necesario para lograr llegar en pleno día de vuelta, en este caso nos tocaron 9 horas de ida y 6 horas de vuelta.
Aquí fue cuando vino un inconveniente, Daniel, tenía problemas estomacales con insistidas idas al baño, lo cual lo condenó a abortar la idea de lograr la cumbre, en el momento pensamos que podía ser por la puna (mal de altura), o bien el exceso de medicamentos que toma, pero luego de meses, comentando sobre el viaje salió el tema del agua de Arica, confesando que el había tomado reiteradas veces, lo cual no hicimos ninguno de nosotros dos, y tenemos la hipótesis de que ese fue su problema... asi que consejo, nunca tomen agua de lugares donde esta no tiene componentes similares a la que estas acostumbrado a beber.
Ahora fue mi turno, durante la madrugada me di cuenta que estaba muy mal de la cabeza por la altura, y al contrario, ahora Pablo estaba muy bien, por lo que tuvimos que dejar ese día de ataque y en vez de ello hicimos durante el día un nuevo reconocimiento de la ruta a tomar, afortunadamente lo contemplamos al momento de hacer el itinerario, ahora solo teníamos solo una oportunidad de lograr la gloria, y estabamos decididos a lograrlo.
La noche llegó y solo estaba en nuestra mente la idea de saborear el triunfo, fruto del esfuerzo, en la cima de todo a nuestro alrededor, fue así como embarcamos esta empresa Pablo y yo, prendimos nuestras linternas y empezamos la travesía, horas y horas a través de interminables penitentes (formaciones de nieve que sobresalen del suelo y terminan de forma aguzada) nos dificultaba mucho el avanzar por estos, y por una mala decisión mía me alejé de la ruta hacia el lado norte del cerro, siendo una ruta mas larga y con penitentes de mayor tamaño, sumado a la cuerda que porteaba por seguridad, me tomo mucho mas esfuerzo alcanzar altura, pero al menos me daba ánimos ver a mi izquierda el impetuoso Sajama, un cerro de 6500 msnm que nos acompañó durante todo el proceso de ataque. Me di cuenta de lo irresponsable que fui al arriesgarme a salir desde Chillán muy débil y estresado de las clases, ya que nos fuimos a Arica el mismo día que termine las clases, con bajo peso (siempre consideramos subir uno o dos kilos antes de una expedición grande, ya que fácilmente los pierdes en unos pocos días). Todo esto me jugó en contra al momento de necesitar todas mis fuerzas, aún así logramos conquistar la cima, Pablo en excelentes condiciones y yo, aunque cansado, emocionado con una vista que siempre desde lo alto, todo lo destaca, y te hace sentir distinto, pequeño y grande... son muchas las sensaciones que se obtienen cuando logras este objetivo... espero que algún día tu me entiendas.
Luego bajamos, llegando justo al atardecer, siendo muy ajustados nuestros tiempos. La bajada nada fácil por los penitentes me hizo reflexionar lo que es sabido por cualquier andinista, más de el 80% de los accidentes en montaña se producen en bajada.
Justino nos vino a buscar a la hora que nos prometió, nos despedimos de Putre y llegamos a Arica, donde comenzó nuestra etapa de turista, visitando Perú y en Iquique recorrimos la ciudad aprovechando las ofertas de la ZOFRI. ¿Nada mal no?.


Rama de andinismo universidad de Concepción campus Chillán.

jueves, 26 de abril de 2007

Ascenso a los Nevados de Longavi (3242 mts) 6-8 abril, 2007



Integrantes: Marcela Hidalgo, Ignacio Serra, Aldo Pereira, Eliécer Rojas, Paulo Aviles, Carlos Bahamondes, Gonzalo Cerda, Gola González, Maximiliano Ruiz, Francisca Rocha, Paula Salgado, Felipe González, Jacqueline Venegas, Liliana Reyes, Juan Carlos Acevedo, Carlos Soto, Wilfredo.


El inicio
Quizás, uno de los viajes más difíciles y “pesados” que hemos realizado, pero a la vez, uno de los mejores, sin duda.
Los Nevados de Longavi, una cumbre difícil de acceder, en la cual varios en su intento por llegar, se han perdido por el camino, en busca de la ruta, por pocos conocida. Esta vez, nosotros tuvimos la guía de un amigo del club de montaña Ventisquero de Linares, que conocía la ruta muy bien, y que nos llevo hasta la cumbre, “Don Max”, de quien estamos muy agradecidos por su gran ayuda, y por habernos guiado en esta gran aventura por esos hermosos lugares, aledaños a los nevados, y hasta la cumbre misma.
También estuvieron en este viaje amigos de la rama de andinismo de la Universidad de Talca, y del club de montaña Cruz del sur (Chillan).

El viaje
El viaje comenzó a eso de la 1 de la mañana, hora en que partimos desde la garita de la universidad.
Tomamos la carretera, hacia Linares, llegando a la plaza de esta ciudad, donde esperamos al resto de los integrantes que participarían en la expedición, ellos eran Paula y Felipe, de la rama de andinismo de la Universidad de Talca, y Max, Franci y Gola, del club de montañismo Ventisquero, de Linares, una vez reunido el grupo completo, continuamos el viaje, a todo esto, pocos fueron los que durmieron en el camino, por hay se oía un “ronquido”, que a veces interrumpía algún intento de sueño.
Faltando poco para llegar, y el primer escollo, ya que el bus quedo bajo para el desnivel del camino, y tuvimos que bajar, para tratar de levantar el bus, una vez echo, continuamos. Al llegar, estaba oscuro aun, así que decidimos dormir unas horas, hasta la salida del sol.
Temprano por la mañana, nos tomamos un desayuno “exprés”, para seguir, a paso rápido el largo y aventurero camino que nos esperaba, con las pesadas mochilas a nuestras espaldas, pero al ir avanzando e internándonos en la zona, podíamos apreciar lo hermoso de este lugar, una gran cantidad de vegetación y un río bordeando la mayor parte del sendero, que por momentos tentaba a darse un baño.
En un punto del camino hay que cruzar el río, ¿cómo?, con un carro colgante, que cruza de un lado a otro, de verdad, fue emocionante, era algo así como una mini-montaña rusa, pero mejor.
Una vez cruzado el río, cargamos agua, y continuamos. Ahora seguía la segunda parte del viaje, a paso rápido, y con algunos compañeros que presentaban problemas de cansancio, llegamos hasta un punto en el cual no podíamos seguir, sin autorización del cuidador del lugar, curioso resulta el hecho de que ese lugar tiene dueño, pero la montaña no y sin autorización no se puede pasar a través del, y por lo tanto, no hay montaña sin permiso para pasar. Bueno, así que fueron Max y Franci, que conocían al cuidador y conversaron con él, mientras el resto esperábamos (y rezábamos también), para que dieran el permiso y seguir, sin riesgo a ser blanco de “disparos”. Hasta que regresaron, con las buenas noticias, las oraciones fueron oídas, y continuamos, a paso rápido porque ya caía la noche y aun faltaba un buen camino, en este punto, dos compañeros prefirieron quedarse a causa del agotamiento, el resto continuamos.
Al fin cayo la noche, frontales en cabeza, y buscando el sendero, pasando a través de arbustos interminables, compañeros agotadísimos, falta de agua, algo de frío, noche muy oscura, ya que los cerros tapaban la luna, pero así y todo, nada desalentaba nuestros ánimos. Llegamos a un momento del camino que debíamos cruzar un río, no muy grande, pero a esta altura, con el cansancio y lo oscuro de la noche, resultaba ser una “travesía”, aquí quedaron tres compañeros mas, que al día siguiente cruzarían el río, así que los demás continuamos, hasta que llegamos al lugar de campamento, pero faltaba lo mejor, “el baño en el río”, que unos fuimos a dar, no recuerdo agua mas helada que esa, entrar y salir en un segundo, pero estuvo muy buena, y la visión de los cerros, con el contraste de la luna, increíble, hermoso, todo los halagos a la naturaleza, en ese momento sentimos vale la pena el sacrificio para estar aquí.
A la mañana siguiente, y con sueño aun, partimos, a eso de las 8, a la conquista de la cumbre.

La cumbre, descenso y regreso.
Avanzamos a paso rápido, para llegar lo antes posible, y regresar pronto, ya que sabíamos el camino era largo, y la noche nos podía sorprender aun en el cerro, lo que finalmente fue así.
Aun con agotamiento del día anterior, ascendimos por el cerro, el acarreo resultaba muy molesto, multiplica por dos el cansancio, parando por momentos para descansar, y beber agua, subimos, por acarreo y nieve, realmente el camino resultaba muy duro, para algunos que estábamos poco entrenados además, el verano y los “carretes” penaban.
Con mucha dificultad, agotados hasta la punta del pelo, finalmente llegamos, si, llegamos a la cumbre, en ese momento la más hermosa que hemos estado, se corona todo el esfuerzo y sacrificio, claro que para llegar faltaba algo, pasar por un filo, en el cual a cada paso se desprendían piedras, nada de simpático el asunto, pero no fue limitación, así que abrazos mil, y foto de cumbre, para luego descender, y seguir con la aventura, ya que la noche nos encontró a mitad de camino en el cerro y perdidos de la ruta, ni los GPS nos salvaron de perdernos. Ya desesperados, sé pensó por un momento descansar en algún lugar a esperar la salida del sol, pero finalmente encontramos nuevamente la ruta, hasta que llegamos al campamento a eso de las 3 de la mañana, muy cansados, pero con hambre también, así que comimos algo, con sueño, y a dormir, fue asunto de entrar al saco, cerrar los ojos, y el quedarse dormido fue automático.
Por la mañana levantamos el campamento y, por supuesto de noche, y solo pensando en “frituras varias” para comer, ya con fuerzas extrahumanas casi, llegamos al bus, de regreso a Chillan, muy cansados, pero muy felices de esta gran aventura, que no olvidaremos.


Rama de andinismo
Universidad de Concepción, campus Chillan.